Escribir y editar una novela es un proceso abrumador si lo encaras sin una planificación adecuada. Para ayudarte, puedes usar un cronograma, que es una herramienta muy útil y fácil de manejar para convertir proyectos muy grandes en tareas pequeñas y específicas, que ya sabes que es el método más eficiente para ser productiva.
Organizar tu proceso de escritura y edición con un cronograma te ayuda a mantenerte enfocada, por lo que reduces el estrés y aumentas tu productividad.
Para crear un cronograma tienes que tener en cuenta que definir claramente tus objetivos y los plazos en los que quieres cumplirlos es la base, así que cuando dividas el proceso de escritura, edición y publicación en metas y etapas, establece fechas límite realistas para cada una. Esto es importante para que no te frustres y abandones tu planificación.
Un consejo es que te des margen a la hora de determinar el tiempo de ejecución de cada tarea, porque tenemos tendencia a subestimar el tiempo que tardamos en hacer las cosas y lo más probable es que te ocupe más de lo que estimes en un principio.
Define las etapas generales de tu proyecto
Lo primero es definir las etapas generales, que pueden ser las que he mencionado antes: escritura, edición y publicación.
Después, cada etapa general puedes partirla en otras más pequeñas y manejables. Recuerda que desglosar de macro a micro multiplica tu productividad y no solo eso, sino que te permite enfocarte en lo que tienes que hacer esa semana, en una cosa cada vez.
Así, por ejemplo, puedes dividir el proceso de escritura en:
- planificación
- documentación
- escritura del primer borrador
- revisión
- reescritura
- informe de lectura crítica o lectoras beta
- reescritura basada en el feedback profesional
Cada una de estas metas o fases deberá tener sus propios objetivos y tareas específicas que puedes abordar por separado. Por ejemplo, dentro de la planificación, puedes seguir dividiendo en desarrollo de argumento, construcción de personajes, estructura, etc.
Pon fecha límite a cada tarea
Después de desglosar el proceso en etapas y fases más pequeñas, es hora de aterrizarlo creando un calendario de trabajo. Para ello puedes utilizar herramientas digitales como Google Calendar, Trello o incluso un simple Excel, o usar una agenda física como la que tienes disponible en mi página web.
Asigna fechas específicas a cada tarea por semanas siguiendo un orden cronológico de ejecución. Puedes usar un sistema de colores para cada etapa y que el documento sea más visual.
Gestiona el tiempo
Crear el cronograma es la primera parte, pero luego depende de ti no dejarlo solo en el papel, sino ejecutarlo, siendo constante y manteniendo el compromiso que te has marcado contigo misma.
Muchas de las autoras con las que trabajo en mis mentorías vienen a mí precisamente buscando ese compromiso. Necesitan una ayuda externa que las mantenga motivadas para no dormirse en los laureles y que las anime a cumplir los plazos propuestos.
No voy a hablar aquí de cómo gestionar el tiempo, porque también depende de tu ritmo de vida y de cuánto deseas cumplir tu sueño de escribir una novela, pero te doy algunas ideas.
Existen varias técnicas que pueden ayudarte a ser más productiva. Por ejemplo, la Técnica Pomodoro, que consiste en trabajar durante 25 minutos y tomar un descanso de 5, aunque estos tiempos puedes adaptarlos como quieras. Muchos grupos de escritoras suelen reunirse para trabajar juntas en su escritura siguiendo esta técnica. Te ayuda a mantenerte enfocada y a evitar el agotamiento.
Otra técnica útil es el Time Blocking, o lo que es lo mismo, el horario escolar de toda la vida. Consiste en asignar bloques de tiempo específicos para diferentes tareas, así, sabiendo que a cierta hora tienes que ponerte con otra actividad, te enfocas en lo que tienes que hacer en ese momento y procuras terminarlo en el tiempo que has estimado. Cuando no acotamos el tiempo para hacer algo, la tendencia es alargarlo sin darnos cuenta.
Un método que a mí me va muy bien es el de priorizar tareas. Me enfoco primero en las más importantes, las que tengo que terminar sí o sí; si no me da tiempo a terminar las secundarias, pasan a prioritarias para el día siguiente. Y así semana a semana.
Contrata con antelación a profesionales
Por regla general, los profesionales de la edición trabajamos con plazos largos. Tener un cronograma te ayuda a contactar con tu correctora y maquetadora con la suficiente antelación para asegurarte una plaza y publicar en la fecha que tenías prevista.
La ventaja es que no irás con la soga al cuello y vivirás con más calma todo el proceso, sin las prisas y el agobio de ver que no llegas y terminar precipitándote. Créeme, publicar con precipitación porque te ha pillado el toro nunca sale bien.
La revisión y edición son etapas importantísimas porque requieren concentración y tiempo. Además, si pasas por una lectura crítica y esta no es del todo favorable porque tu manuscrito tiene muchas inconsistencias, piensa que tendrás que trabajar de nuevo en él, así que date margen para mejorar la calidad de tu novela con tranquilidad y atención.
Ante todo, sé flexible
Es importante ser flexible y ajustar tu cronograma según sea necesario. Siempre van a surgir imprevistos que te obliguen a modificar tus plazos; ya sabes, nosotras proponemos y la vida dispone a su antojo. No te frustres, ajusta tu planificación y sigue adelante.
Revisa tu progreso de forma periódica y ajusta los plazos si ves que no vas a llegar. No pasa nada. La flexibilidad es muy importante para mantenerte en el camino sin sentirte abrumada. Y celebra cada meta que consigas. Date un capricho, comparte tu avance en redes, lo que sea. De verdad, no te quedes en que no has podido o has tenido que retrasar fechas, cada paso es importante, ¡peor es quedarte quieta y no avanzar!

Esta guía gratuita en formato checklist te ayudará a facilitarte vida y simplificar todo el proceso con pasos ordenados y claros, para que no te saltes nada importante y sepas qué hacer en cada momento.
- Un paso a paso detallado y ordenado.
- Fichas de datos generales.
- Hojas de reflexión para que apuntes qué has necesitado en cada etapa.
- Versión editable por si la prefieres en digital.
