Escribir tu libro

Cómo dar forma a tus ideas para escribir una novela romántica

Tu cabeza ha hecho clic y te ha venido una idea para una novela romántica fabulosa. ¿Ahora qué? Las ideas para escribir una novela pueden surgir de cualquier parte, ya te hablé de ello aquí, pero una vez que tienes claro sobre qué quieres escribir, hay que ponerse manos a la obra.

Si tienes experiencia escribiendo novelas, sabrás que el proceso no es tan sencillo como sentarte y esperar que los dedos vuelen solos por el teclado. Si eres novata, saber por dónde empezar seguro que te resulta complicado.

Sea cual sea tu idea, deberás darle forma para construir toda una historia a su alrededor.

Si tu idea es un personaje

Empieza a darle forma tridimensional apuntando sus características básicas. ¿Cómo se llama? ¿Cómo es físicamente? ¿Qué nivel de estudios tiene? ¿Dónde vive? ¿En qué trabaja? ¿Cuál es su nivel económico? ¿Qué relación tiene con su familia? ¿Tiene pareja?

A partir de ahí, profundiza en su carácter y cómo se relaciona con los demás. Puedes ayudarte con un eneagrama de la personalidad. Alejandro Quintana lo explica muy bien en este artículo. De aquí podrás sacar su forma de andar, de hablar, de gesticular.

Por último, invéntale un pasado, si está satisfecho con su vida, qué lo motiva, cuál es su historia a grandes rasgos. Mi planificador de novela romántica te puede venir de lujo para esto (y más cosas). Puedes descargarlo en el formulario de suscripción de abajo.

Desmontando a Carter nació así, de un personaje que quería que fuera tanto protagonista como antagonista, porque sus miedos provienen de sí mismo.

Ya tendrás un punto de partida para escribir tu novela.

Si tu idea es un lugar

Empieza preguntándote por qué te atrae ese lugar en concreto, qué es lo que más te llama la atención, qué sensaciones te despierta. ¿Hay ruinas? ¿Es una playa? ¿Un edificio antiguo abandonado?

Los lugares y escenarios son importantísimos y es uno de los aspectos que menos se trabajan en novela romántica. Muchas veces, la acción parece que se desarrolla en cualquier ciudad/pueblo/país indeterminado; no tiene características propias, es como un lienzo en blanco que no aporta ni enriquece.

En Tras el largo invierno, la documentación sobre Dawson y la forma de vida en el Yukón canadiense fueron fundamentales para que la acción tuviera la máxima coherencia. Se convirtió en un personaje más de la novela, añadió valor a la historia que cuenta.

Investiga sobre la historia de ese lugar que tanto te ha gustado como para escribir una historia a su alrededor, su forma de vida, sus gentes, sus costumbres.

Es posible que durante el transcurso de tu investigación encuentres detalles que incentiven tu creatividad y que te ayuden a desarrollar la historia que quieres contar.

Si tu idea es un tema

Puede ser que quieras hablar de un tema en concreto. A mí me gusta hablar de la búsqueda de la felicidad, de no acomodarse, de la valentía de cambiar de vida si no te gusta. Son temas recurrentes en mis novelas porque creo que no hay nada más importante en la vida (además de la salud, claro) que intentar ser feliz.

Feminismo, fidelidad, traumas familiares, complejos… el catálogo es superamplio. Ahora me viene a la mente la última novela de Tessa C. Martín, Y sí, te quiero, que habla de la ansiedad y cómo nos condiciona nuestro día a día. José de la Rosa en Gigoló habla de la infidelidad, Shirin Klaus en Quiérete, quiéreme, de los complejos físicos, Alissa Brontë en Tiritas de amor, de que las segundas oportunidades están donde menos te las esperas.

Como ves, la cantidad de temas de los que puedes hablar son infinitos, pero como en el caso anterior, documentarse e investigar sobre lo que quieres hablar es un paso que no te puedes saltar si quieres que tu novela sea coherente y verosímil.

Para desarrollar una novela a partir de un tema, puedes utilizar el sistema del copo de nieve. Consiste en escribir una frase que englobe el tema que has pensado. A partir de ahí, esa frase tienes que dividirla en otras cinco y así sucesivamente hasta que tienes el esbozo de un argumento. Gabriella Literaria te lo explica aquí con más detalle.

Si tu idea es una imagen cotidiana

Solemos ser animales de costumbres fijas. Yo hago todos los días los mismos caminos para ir al cole y a las actividades extraescolares; salirme de ellos hasta me molesta. Es normal cruzarte con la misma gente que también lleva a sus hijos al cole o va a trabajar, o ver las mismas situaciones, como el panadero que aparca en un callejón peatonal para llevar el pan de la furgoneta a la tienda, o la chica que abre la persiana de la farmacia todas las mañanas a la misma hora.

Dama Beltrán explicó en sus redes sociales que su novela #TanaLove se inspiró en una conversación entre un muchacho que trabaja en una funeraria y su compañero.

Tal vez, ese repartidor que todos los días descarga en el bar de la esquina y que siempre tiene cara triste oculte una historia detrás. ¿Quién es? ¿Por qué parece infeliz? ¿Por qué trabaja ahí?

Hazte preguntas sobre esa situación e intenta contestarlas. Tendrás el esbozo de tu novela.

¿Cómo sueles trabajar tú tus ideas? Dímelo en los comentarios. Y si necesitas ayuda para darle forma a todos esos aspectos más técnicos, te invito a descargar Planifica tu novela romántica. ¡Seguro que te ayuda un montón!

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