Cómo dar forma a tus ideas para escribir una novela

Tu cabeza ha hecho clic y te ha venido una idea para una novela que te parece fabulosa. Pero ¿ahora qué?

Si tienes experiencia escribiendo novelas, sabrás que el proceso no es tan sencillo como sentarte y esperar que los dedos vuelen solos por el teclado.

Si eres novata, saber por dónde empezar seguro que te resulta complicado y que te aturulles muy deprisa, bien porque te atiborras de información y quieres empezar por todas partes a la vez o justo lo contrario, al tener tantas posibilidades, saber por dónde empezar a construir tu novela te paraliza.

En cualquier caso, hay que darle forma a esa idea para pegar poco a poco todos los elementos que componen una novela y construir una historia bien cimentada y estructurada que haga volar la imaginación de las lectoras.

Vamos a ver cuatro puntos de partida para empezar a construir tu manuscrito.

Si tu idea es un personaje

Empieza por lo sencillo, es decir, sus características básicas. Cómo se llama, cómo es su aspecto físico, dónde vive, a qué se dedica.

Y luego dale tridimensionalidad añadiendo capas más profundas y psicológicas. Por qué hace lo que hace, cómo siente, cuáles son sus valores, qué miedos y ambiciones tiene, cuáles son sus conflictos internos, etc.

Por último, añade detalles específicos para darle una personalidad más marcada, como muletillas al hablar, vicios, gestualidad, cómo viste, cómo pasa su tiempo libre.

También puedes pensar en cómo se relaciona con los demás y cómo estas relaciones influyen en su carácter y en su presente.

En mis mentorías siempre les digo a mis autoras que piensen un pasado para los personajes principales. No siempre es fácil, pero considero que es un aspecto muy importante porque lo que vivimos en nuestra infancia y en nuestra juventud nos marcan para siempre, tanto para bien como para mal. Y eso define cómo nos relacionamos con los demás en nuestra edad adulta.

Desmontando a Carter nació de un personaje que quería que fuera tanto protagonista como antagonista, porque todos sus miedos y conflictos provienen de sí mismo. A partir de él, creé un mundo a su medida, con personajes secundarios que hicieran de balanza y con una pareja que fuera un espejo de lo bonito que él podía llegar a ser.

Si tu idea es un lugar

Puede que nunca hayas estado allí, que lo hayas visto en la tele o que alguien te haya hablado de él. Yo nunca he estado en Escocia, pero cuando leí Forastera, las ganas de recorrer aquellos parajes se me colaron tan adentro que hoy todavía lo tengo en mi lista de lugares imprescindibles que visitar antes de morir.

Empieza preguntándote por qué te atrae ese lugar en concreto, qué es lo que más te llama la atención, qué sensaciones te despierta. ¿Hay ruinas? ¿Es una playa? ¿Un edificio antiguo abandonado?

Descríbelo, no solo de forma objetiva contando cómo es a simple vista, sino también desde tus sentidos, cómo huele, qué siente tu piel, qué se oye…

Los lugares y escenarios son importantísimos y es uno de los aspectos que menos se trabajan en novela romántica, en general.

Cuando los paisajes son parte de la trama, se da una visión mucho más completa de lo que sucede y te mete mucho más dentro de la historia, que es de lo que se trata. La enriquecen.

En Tras el largo invierno, la documentación sobre Dawson y la forma de vida en las minas de oro del Yukón canadiense fueron fundamentales para que la acción tuviera la máxima coherencia. Se convirtió en un personaje más de la novela y añadió valor a la historia que cuenta.

Así que ya sabes, que no te limite el que nunca hayas pisado ese lugar. Investiga sobre su historia, su forma de vida, sus gentes, sus costumbres.

Es posible que durante el transcurso de tu investigación encuentres detalles que incentiven tu creatividad y que te ayuden a desarrollar la historia que quieres contar.

Si tu idea es un tema

También puede ser que quieras hablar de un tema en concreto. A mí me gusta hablar de la búsqueda de la felicidad, de no acomodarse, de la valentía de cambiar de vida si no te gusta. Son temas recurrentes en mis novelas porque creo que no hay nada más importante en la vida que intentar ser feliz.

Feminismo, fidelidad, traumas familiares, complejos físicos… El catálogo de temas de los que puedes hablar es superamplio, por no decir infinitos. Y no importa que haya ochenta mil libros que hablen de lo mismo porque ninguno de ellos está contado por ti, desde tu visión y tu experiencia.

En este caso, al igual que ocurre con los lugares, documentarse e investigar sobre lo que quieres hablar es un paso que no te puedes saltar si quieres que tu novela sea coherente y verosímil.

Esto es superimportante.

Da igual que tu historia se desarrolle en un mundo distópico o de fantasía o de lo que salga de tu mente, las lectoras tienen que creérselo porque, en el momento en el que abuses de la serendipia o la casualidad, van a desconectar de lo que están leyendo y lo más probable es que abandonen la lectura.

Para desarrollar una novela a partir de un tema, empieza preguntándote por qué quieres hablar de ello. También puedes elegir un tema porque esté de moda y quieras volcar cómo lo ves tú, eso ya depende de ti.

Cuando hayas reflexionado sobre ello, piensa a quién le sucede eso que quieres contar, por qué le sucede y dónde. A partir de ahí, ya tienes tres líneas nuevas de investigación en las que profundizar y desarrollar.

Si tu idea es una imagen cotidiana

Solemos ser animales de costumbres fijas y de rutinas. Yo hago todos los días los mismos caminos para ir al cole y a las actividades extraescolares; salirme de ellos hasta me molesta.

Es normal cruzarte con la misma gente que también lleva a sus hijos al cole o va a trabajar, o ver las mismas situaciones, como el panadero que aparca en un callejón peatonal obturando el paso de los viandantes para llevar el pan de la furgoneta a la tienda, o la chica que abre la persiana de la farmacia todas las mañanas a la misma hora.

Tal vez, ese repartidor que todos los días descarga en el bar de la esquina y que siempre tiene cara triste oculte una historia detrás. ¿Quién es? ¿Por qué parece infeliz? ¿Por qué trabaja ahí?

O esa pareja que parece que discute en mitad de la calle. Él gesticula enfadado y se da la vuelta para alejarse mientras ella se cruza de brazos y lo sigue cabizbaja. ¿Qué ha pasado ahí? ¿Tienen una relación tóxica? ¿O él se ha enterado de que ella le ha mentido y está decepcionado? Como ves, el salseo está en cualquier sitio, solo hay que aderezarlo haciéndote preguntas que dejen volar tu imaginación y tendrás el esbozo de una novela.

checklist para escritoras

El paso a paso que debes seguir para escribir, editar y autopublicar tu novela sin volverte loca.

Descarga esta guía en formato checklist que te ayudará a tener bajo control todo el largo proceso de escritura y autopublicación de tu novela, desde la idea hasta darle al botón de publicar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio